No necesitas ser una celebridad o participar en un programa de televisión de pérdida de peso extrema para contratar un entrenador personal. Aunque la imagen popular es de hombres y mujeres musculosos vestidos con trajes de atleta que ladran órdenes a clientes exhaustos y obesos que intentan adelgazar para bajar de peso, hay más para ser un entrenador que aplicar técnicas de sargento de instrucción. Un buen entrenador debe educar y motivar. Piensa en un entrenador como tu coach de entrenamiento personalizado.
Discutir las necesidades, evaluar la aptitud
Tu entrenador personal primero te preguntará qué quieres de tu entrenamiento. Los deseos comunes son perder peso, ganar fuerza y flexibilidad, mejorar la salud cardiovascular, desarrollar músculo o una combinación de todos estos. Tu entrenador evaluará tu nivel actual de condición física, teniendo en cuenta las condiciones médicas actuales o las limitaciones. Él medirá tu progresión haciéndote pruebas de fuerza y resistencia.
Establecer objetivos a largo y corto plazo
A continuación, tu entrenador establecerá objetivos a corto y largo plazo. Los objetivos a corto plazo son factores mensurables, como perder una cierta cantidad de peso, tonificar partes específicas del cuerpo o aumentar la cantidad de peso que puedes levantar en cuestión de semanas. Los objetivos a largo plazo son lograr una marcada pérdida de peso, flexibilidad o fuerza, y mejorar tu salud general en un año o más y mantenerla durante toda la vida.
Hacer un plan
Tu entrenador personal luego creará un plan personalizado para que puedas alcanzar tus objetivos de acondicionamiento físico a corto y largo plazo. Los entrenadores a menudo mezclan ejercicios aeróbicos, como caminar, correr o usar cintas de correr y máquinas elípticas, con entrenamiento de fuerza. Algunos entrenadores agregan deportes al plan, como clases de Pilates o yoga. A menudo se incluye un plan nutricional para que coincida con su plan de acondicionamiento físico.
Demostrar cómo se hace
El siguiente paso después de crear tu plan personal es que el entrenador te enseñe cómo hacer los ejercicios y asegurarse de que los estás haciendo correctamente. La posición del cuerpo es la clave en la mayoría de los ejercicios, y es el trabajo del entrenador personal supervisarlo, asegurarse de que estás haciendo los ejercicios de forma segura y efectiva y modificar el programa según sea necesario.
Motivar y animar
Una de las funciones más importantes del entrenador personal es motivarte para que tengas éxito en tus objetivos y animarte a que hagas lo mejor que puedas. Hacer ejercicio se supone que es divertido. Un entrenador eficaz te mostrará cómo evitar el aburrimiento con tu entrenamiento, y sabrá cómo presionarte para tener éxito cuando tengas ganas de darte por vencido.